OSCAR WILDE




 

 
 

Eva, eternizada en tu cuerpo, me tentó.
Y yo pequé...
Y yo caí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

A mi también me tentó...porque no pequé,por que no caí ... Me arrepentiré? Tal vez sea el temor a lastimar,a lastimarme...serán las estructuras? mmm...si me arrepentí!

La Alcoba de las Musas dijo...

Puede que la manera de librarse de la tentación sea caer en ella. Puede que no sea la única.
O puede que uno caiga, peque, y después no quiera librarse.
También puede que uno quiebre sus estructuras o se quede en ellas.
Puede quebrarlas y arrepentirse… O puede arrepentirse de no haber pecado y, sin embargo, puede que aún haya tiempo.
Se teme aquello que se desea.Y uno elige.
Elige el resguardo en el miedo y en la estructura, o el vértigo y la libertad de tentarse y caer.
O también puede elegir caer con resguardo.
Así fue el orígen: la tentación junto al paraíso. Qué paradoja!
Eva y Adán… un fruto visualmente exquisito… y el castigo si se come.
Tan sádico es el Dios del mito!?
A consecuencia, somos humanos!
Sádica es la culpa… la culpa suele ser aquello con lo que uno más se lastima a sí mismo.
Si alguna vez caés y pecás, que sea cuando sientas que el placer la supera. Así conocerías el verdadero sabor del fruto.
Al menos te dejaste tentar... y te permitiste desear!Te lastimaste?

Qué terrible es Eva, no?
“…”

Anónimo dijo...

Me gusto lo de caer con resguardo,me gusto la tentación,me gusto el vértigo...me gustas vos,me gusta permitirme y que hayas estado ahí ... Me gustan tus besos,me gustan tus abrazos,me gusta tu cuidado,me gustan tus palabras,me gusta tentarme con vos...
Que terrible es Eva...!
"..."